Cómo aplicar lámina tintada sobre los puntos negros de las lunas del coche
Seguro que has visto los puntos negros en los bordes de las lunas del coche. ¿Por qué están ahí y cómo se consigue que la lámina tintada se adhiera a ellos? No siempre es fácil…
Los puntos negros en los bordes de las lunas pueden sacarle canas a cualquier instalador de láminas tintadas. En realidad cumplen una función que se debe sobre todo al diseño del cristal y al aspecto del coche, pero por desgracia pueden dar algunos problemas al instalar la lámina.
1. ¿Por qué hay una banda negra alrededor de las lunas del coche?
El marco negro alrededor del borde del cristal se llama serigrafía (en inglés, «frit») y es una pintura cerámica integrada en el vidrio que es prácticamente imposible de raspar. La banda serigrafiada a lo largo del borde del cristal tiene tres funciones.
1. Crea una superficie rugosa que permite que el adhesivo una el cristal al marco de la carrocería.
2. Oculta la junta de adhesivo entre el cristal y la carrocería.
3. Protege la junta de adhesivo de la radiación solar, que podría resecarla, y reduce así el riesgo de que el cristal se suelte y entre agua.
2. ¿Qué son los puntos negros alrededor de la serigrafía?
Los puntos negros suelen llamarse puntos de matriz o puntos de trama. Son más grandes cerca de la banda serigrafiada y se hacen más pequeños cuanto más se alejan de ella. Esta reducción de tamaño crea una transición visual más agradable entre el borde negro y el cristal transparente, y además permite disipar algo de calor. Los puntos también dan cierta sombra.
3. ¿Qué problemas pueden surgir al aplicar lámina tintada?
Tanto si usas una lámina tintada removible sin adhesivo como EVOFILM® como una lámina adhesiva, los puntos de matriz pueden dar problemas. Por ejemplo, puede costar que los bordes de la lámina se adhieran sobre los puntos: la lámina se despega en el borde y aparece una franja blanca de aire donde no se adhiere bien al cristal entre los puntos.
4. ¿Cómo se fija la lámina tintada sobre los puntos negros de matriz?
1. Elige una lámina tintada de alta calidad. Cuanto más barata es la lámina, más problemas suele dar. Es mucho más fácil conseguir un buen resultado con una lámina blanda, flexible y resistente que con una lámina con la calidad del papel de aluminio.
2. Limpia el cristal a fondo para conseguir un buen resultado. Usa alcohol isopropílico (o alcohol desnaturalizado) y un paño que no suelte pelusa. Pon especial cuidado en limpiar hasta el mismo borde del cristal. Un consejo: limpia primero la cara exterior del cristal, así verás mejor la suciedad y las manchas al limpiar la cara interior.
3. No pongas demasiado jabón en el líquido de montaje. Si lo haces, aparecerán manchas en la lámina cuando se seque y, además, la lámina no se adherirá al cristal y simplemente resbalará. La dosis estándar es de 2 gotas de lavavajillas por 0,5 litros de agua, pero si el problema persiste puedes bajar a 1 gota por 0,5 litros.
4. Hay que eliminar todo el líquido entre el cristal y la lámina. Usa el borde de la espátula para poder rascar bien entre los puntos de matriz. También puedes usar un paño suave y la uña del pulgar para repasar alrededor de los puntos.
5. Deja que la lámina se seque por completo antes de juzgar el resultado y darte por vencido. A veces hace maravillas dejar que la lámina se seque tranquilamente.
¿Qué hacer si nada funciona?
Al final, uno puede desesperarse si nada funciona. Entonces toca hacer un poco de trampa. Si te cuesta que la lámina se adhiera en los bordes, puedes alargarla unos 2–3 mm para que, en lugar de terminar justo en el borde de los puntos, llegue hasta la banda serigrafiada negra. Ahí suele ser más fácil que se adhiera porque la superficie es lisa. Si el problema es una franja blanca de aire, puedes hacer lo contrario: acepta que habrá una franja blanca, pero que quede bien acabada recortando la lámina por dentro de los puntos negros, de modo que la franja sea uniforme y limpia alrededor de toda la luna.
Un truco habitual para que la lámina se adhiera al borde de los puntos es fijarla con unas gotas de esmalte de uñas transparente o pegamento instantáneo. Los más perfeccionistas lijan antes el borde de la lámina con papel de lija extrafino. Si tienes el problema de la franja blanca de aire, otro truco (discutible) es «pintar» de negro entre los puntos, pero para ello hay que retirar la lámina y volver a colocarla, o comprar una nueva. ¿Sigue sin funcionar? Llegados a este punto, probablemente lo mejor sea aceptarlo o dejar el trabajo en manos de un profesional.